Bury your gays y las lesbianas inmortales

(Aviso: Spoilers para Hora de Aventuras, Steven Universe y Voltron: Legendary Defender)

Mary Santpere GIF - Mary Santpere Omg GIFs

Fig.1: Allá vamos. Que Dios nos coja confesados.

A menos que hayas vivido bajo una roca en Marte estos últimos meses, no creo sea necesario presentar la debacle ocurrida en el fandom de Voltron tras la emisión de los episodios de la séptima temporada. En el milagroso caso de que nadie de vuestro círculo online sea fan de la serie (o, simplemente, tenéis las palabras silenciadas en Twitter) y habéis conseguido escapar los ríos de tinta electrónica que se han derramado estas semanas sobre el tema, la crónica de una muerte anunciada podría resumirse así:

Después de varias temporadas de fans pidiendo representación LGBT en la serie, los creadores ni confirmaron ni desmintieron incluirla para posteriormente lanzar indicios no-muy-sutiles de que una sorpresa estaba por llegar, que finalmente se solidificó en la confirmación de que uno de los personajes principales de la serie es gay y tuvo una pareja del mismo sexo, que aparecería pronto de manera explícita en la serie. Atención a esto, que aquí viene donde lo matan.

Resultado de imagen de shiro adam netflix

Fig.2: El thumbnail en discordia

Vista la recepción de la noticia (positiva, si bien no era la pareja que un importante sector de la fanbase esperaba), gran parte de la campaña de marketing de la nueva temporada se centró en dicho personaje y su interés amoroso, llegando incluso a protagonizar el thumbnail o imagen portada de la serie en Netflix. Y entonces, como en todos los sueños bonitos, sonó el despertador: la prometida representación terminó limitándose a unos irrisorios minutos de screentime que culminaron con la muerte de Adam, el interés amoroso, de una manera bastante atropellada.

Evidentemente, esto no sentó bien. Wow, quién podría haberlo previsto.

Brand New Information Omg GIF - BrandNewInformation Omg Wow GIFs

Fig.3: Gracias, Phoebe

Hay tantas partes cuestionables en esta decisión narrativa que es imposible abarcarlas todas en esta entrada. Si la exagerada campaña de marketing en torno a esta autoproclamada representación  (con todo su bombo y platillo) para terminar siendo un estrellamiento antes de despegar constituye queerbait es un tema que da para otro artículo en sí mismo (y probablemente para mucho, mucho debate), así que aparcando eso de momento nos queda el otro gran foco de quejas: a los personajes LGBT no se les permiten finales felices.

Sería injusto atribuirle esto únicamente a Voltron. Si acaso, la queja existe porque el fenómeno trasciende a la propia serie, siendo la muerte de Adam meramente sintomática de un problema subyacente mucho más ubicuo: el tropo Bury Your Gays, que así se denomina, es algo ampliamente extendido en las obras de ficción, y llega a ser tema de estudio académico. En esta herramienta narrativa, si dos personajes del mismo sexo tienen una relación, uno de ellos tiene que morir al final.

Esto, en obras antiguas, era una manera de poder cortocircuitar la censura y representar parejas LGBT: para que una obra de este tipo pudiera ser publicada, el final debía ser trágico y la narrativa ser enmarcada por una óptica negativa, a fin de que actuara como una suerte de fábula previniendo contra las relaciones que se desviaban de lo socialmente aceptable (haz esto y acabarás mal). Actualmente, si bien las opiniones sobre las relaciones del mismo sexo han cambiado y no es necesaria la moralina, el fenómeno persiste: la justificación habitual suele ser la adición de tensión narrativa (representar la muerte de alguien “querido” sin tener que arriesgarse con la muerte de un personaje principal), una representación sobre cómo cualquiera puede morir en la guerra (esta fue, de hecho, la elección de Voltron para justificar la muerte de Adam), o incluso que el personaje era “demasiado bueno para esta Tierra” (signifique lo que eso signifique).

El verdadero motivo, como en los villanos de Scooby-Doo, suele estar movido por el dinero: matar al personaje LGBT minutos (incluso segundos) después de que se revele explícitamente permite cubrir el expediente con lo que a la representación y a la diversidad respecta (contentando al sector más liberal de la fanbase) sin que esta representación sea lo suficientemente invasiva como para alienar a los sectores más conservadores (y, por lo tanto, no afectar a los ratings). Una versión más light de la Escuela J.K Rowling de anunciar que tus personajes pertenecen a minorías varios años después de que la obra haya triunfado y que esté todo el pescado vendido, vaya.

Resultado de imagen de scooby doo villain

Fig. 4: And I would have gotten away with it too, if it wasn’t for you meddling kids!

Justificaciones al margen, el resultado es el mismo: la representación LGBT en obras de ficción es breve y sin final feliz.

Nada nuevo bajo el sol. El caso de Voltron es llamativo por su actualidad, pero en absoluto es el único: Lexa en The 1OO, Ennis en Brokeback Mountain, Basil en El Retrato de Dorian Gray, Tom en LOST… la página de ejemplos de TVTropes (enlazada arriba) presenta tantos que sería ridículo trascribirlos todos.

Imagen relacionada

Fig.4: Otra cosa que ocurre sin que nadie sepa por qué.

Cualquiera diría que no es una decisión consciente por parte de los creadores de ficción, y que en su lugar ocurre casi como constante universal, como la permitividad en el vacío o la constante de Planck: los personajes LGBT mueren como una suerte de cosa mágica que ocurre inevitablemente sin que nadie sepa bien por qué.

Y, de repente, se hizo la luz.

Steven Universe está resultando, en muchos aspectos, un cambio completo de paradigma en lo que a representación LGBT respecta. No me parece aventurado decir que esta serie allanará el camino (está allanando, en presente) para la representación en series de ficción, incluso en aquellas destinadas a un público infantil. La quinta temporada no es, ni de lejos, el primer momento en el que encontramos representación explícita de la relación entre Ruby y Sapphire (de nuevo, esto daría para otro artículo) pero sí es un punto en el que esta se consolida de manera unívoca: existe un beso on-screen en el contexto de una boda. Para más inri, elude la posible censura de una manera sublime: en este caso es Ruby (la representada de manera más masculina) la que lleva el vestido en la boda, de manera que países menos tolerantes no pueden aplicar el viejo truco de ponerle bigote y fingir que es un hombre.

Fig.5: Sí, no me lo estoy inventando.

Además, y aquí viene donde lo matan, tampoco pueden eliminar esa parte del episodio (porque es el tema central del mismo) ni tampoco saltarse el episodio entero, porque ocurren cosas clave en el desarrollo de la serie. El episodio está poco menos que blindado a la censura, y sería bastante inocente pensar que esto no es total y completamente intencionado, así como un insulto a la elegancia con lo que lo han llevado a cabo.

Resulta evidente que para la creadora, Rebecca Sugar, conseguir luz verde para la emisión de este episodio en una cadena tan grande como Cartoon Network no ha sido un camino de rosas. De hecho, es sólo porque Sugar se negó a dar un paso atrás que el episodio tardó tanto en emitirse (eso sí, íntegro). El hecho de que lo haya conseguido, más allá de destacar la integridad de la creadora y su compromiso con la serie, para dejar en evidencia (como el Test de Bechdel para la tridimensionalidad de personajes femeninos) al resto de obras: Si Steven Universe ha conseguido representación LGBT unívoca y de calidad en una cadena tradicional como CN, ¿qué se lo impide a Voltron en la mucho más liberal y transgresora Netflix?

Resultado de imagen de magic gif

Fig. 6: La respuesta de los de Voltron

Afortunadamente, Steven Universe no se queda en lo meramente anecdótico: ahí quedan Korra y Asami en la finale de The Legend of Korra y el beso de Marceline y Princess Bubblegum en la finale de Hora de Aventuras. A estas, si acaso, se les puede sacar un pero: una confirmación apresurada, en el último capítulo de la serie, de manera que el posible backlash de los sectores más conservadores no afecte a los índices de audiencia ni genere peticiones de cancelación porque ya está todo el pescado vendido recuerda demasiado a la Escuela J.K Rowling como para estar completamente felices al respecto. Sobre todo cuando Steven Universe ha dejado el listón así de alto o más bien, como el Test de Bechdel, ha dejado en evidencia lo lejos que quedan las obras de ficción del mínimo que se puede pedir.

Tampoco he venido aquí a ser una aguafiestas: tres parejas sáficas, en tres series de animación diferentes, muestran una relación sentimental de manera clara y sin posibilidad de inducir a errora menos, claro, que uno sea obtuso a posta. Ahí es nada. Si no para mí, que ya soy perro viejo, para la niña perdida y confusa que un día fui, cuyo primero contacto con el lesbianismo en la ficción fue tan triste que tuvo que dejar de leer; y sobre todo, para las niñas sáficas de ahora, que podrán ver las relaciones entre mujeres como la cosa tierna, bonita y sobre todo natural que en realidad es. Las generaciones futuras van a transitar caminos cada vez más llanos, una idea bastante reconfortante en la que pensar cuando nosotras todavía estemos peleándonos a machete con la maleza del sendero.

Esta entrada viene con final redondo, en más de un sentido: si empezaba hablando de ubicuidad de matar a los personajes LGBT minutos después de que estos se hagan visibles, termina presentando no a una, sino a tres parejas de mujeres que no sólo llegan vivitas y coleando al final de sus respectivas series, sino que en dos de los casos son criaturas milenarias y prácticamente inmortales ­­— y en el tercero, a pesar de ser mortales, son lo suficientemente hábiles en el combate como para que no les espere una muerte violenta, sino una vida larga y feliz.

No se me ocurre una subversión más bonita para el bury your gays que lesbianas inmortales, ¿y a vosotras?

–          Sai


 

3 comentarios en “Bury your gays y las lesbianas inmortales

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s